El perfil criminológico y psicológico de Diego Fernando Ramírez Hernández, conocido históricamente bajo el alias de «El carnicero de Buga», se fundamenta en su patrón como asesino en serie y su rol social previo como ganadero en el departamento del Valle del Cauca, Colombia. [1]
A partir de la información judicial e histórica disponible sobre sus crímenes (seis homicidios comprobados ocultos en fosas en su propia propiedad), se establece el siguiente análisis técnico: [1]
1. Perfil Criminológico (Modus Operandi y Escena del Crimen)
- Tipología de Asesino: Se clasifica como un asesino en serie organizado. Demostraba un alto nivel de planificación, control sobre las situaciones y una metódica capacidad para evitar ser descubierto durante el tiempo en que cometió las desapariciones. [1, 2]
- Modus Operandi: Ramírez utilizaba su fachada y estatus como ganadero local para generar confianza en sus víctimas. Esto le facilitaba atraerlas hacia su entorno de control (su propia finca o residencia) sin levantar sospechas ni dejar rastros en espacios públicos. [1, 2]
- Escena del Crimen y Ocultamiento: La escena principal de los hechos era controlada y privada: su propia residencia. Su método de desecho de evidencias consistía en enterrar los cuerpos en una fosa común a una profundidad uniforme de un metro y medio dentro de su propiedad. Este patrón sistemático refleja una clara deliberación, frialdad y un comportamiento repetitivo (firma ritual de ocultamiento). [1]
2. Perfil Psicológico y Rasgos de Personalidad
- Estructura de Personalidad Antisocial (Psicopatía): Manifestaba una notable ausencia de empatía, remordimiento o culpa. La capacidad para mantener una doble vida —siendo un ciudadano aparentemente adaptado a la economía local y simultáneamente un homicida sistemático— es un rasgo característico de los psicópatas integrados.
- Fachada de Normalidad (Máscara de Cordura): Su profesión como comerciante o ganadero le exigía interactuar constantemente con la comunidad. Usaba esta «máscara» social para manipular su entorno, proyectar estabilidad y camuflar sus pulsiones violentas. [1]
- Necesidad de Control y Dominio: Al elegir su propio domicilio como el cementerio clandestino de sus víctimas, Ramírez denotaba un profundo deseo de posesión y control absoluto sobre los hechos, manteniendo de manera literal a sus víctimas bajo su dominio geográfico e íntimo. [1]
3. Síntesis del Caso
Ramírez Hernández (quien falleció el 17 de febrero de 2023) operaba bajo una lógica de optimización del riesgo: minimizaba la exposición pública cometiendo los actos en su terreno y usando técnicas de excavación idénticas para cada cuerpo. Su perfil responde al de un depredador local que instrumentalizaba las relaciones cotidianas del sector rural de Buga para consumar sus delitos

Diego Fernando Ramírez Hernández, conocido con el alias de “El carnicero de Buga”, es catalogado por las autoridades colombianas como un presunto asesino en serie debido a que siguió un patrón delictivo, un modus operandi constante y se le vincula directamente con la muerte y desaparición de varias personas. [1]
Los principales motivos por los cuales recibió esta consideración criminalística son:
- Patrón de víctimas y modus operandi: El Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación determinó que cometía sus crímenes atrayendo a personas con las que mantenía contacto cercano o comercial en el municipio de Guadalajara de Buga. En la mayoría de los casos, sus víctimas eran empresarios hoteleros u hombres de negocios (como Luis Ángel Rodríguez y Ana Lucía Calderón) que desaparecieron poco después de ser vistos conversando con él. [1, 2]
- Fosa común en su propiedad: Tras ser capturado en marzo de 2007, las autoridades hallaron en su propia vivienda (un predio rural en Buga) los cadáveres de dos de sus víctimas enterrados en una fosa común a metro y medio de profundidad. [1, 2]
- Número de crímenes relacionados: Aunque inicialmente se le procesó y condenó por dos homicidios confirmados, la investigación criminal lo vinculó directamente con la desaparición y muerte de otras 6 personas que compartían la misma tipología de negocio y que fueron vistas con él antes de perderse su rastro. [1, 2]
Ramírez cumplía una condena de detención domiciliaria en Buga por estos hechos cuando fue asesinado por un sicario el 17 de febrero de 2023.